Una obra inspirada en la belleza de ser auténtico.
Existen criaturas tan extraordinarias que parecen pertenecer a un mundo de fantasía.
El narval es una de ellas.
Conocido como el unicornio del mar, este fascinante mamífero marino ha despertado admiración durante siglos gracias a su singular colmillo y a la elegancia con la que habita las aguas del Ártico.
Inspirada en esa extraordinaria belleza, Esperanza Arcila creó esta obra para recordarnos que aquello que nos hace diferentes también es aquello que nos hace únicos.
Cada pieza es elaborada y pintada completamente a mano, transformando un material noble en una obra artística llena de personalidad, color y significado.
Más que una figura decorativa, Narval es una celebración de la autenticidad.








