Una obra que honra la fuerza de quienes nunca dejan de avanzar.
Vivimos en un mundo que suele admirar únicamente los grandes logros.
Pero pocas veces se reconoce el valor de quienes, cada día, continúan caminando con paciencia, esfuerzo y determinación.
El burro ha acompañado al ser humano durante siglos.
Ha sido símbolo de trabajo, resistencia y lealtad. Su fortaleza no está en la velocidad, sino en su capacidad para seguir adelante incluso cuando el camino parece difícil.
Inspirada en ese poderoso mensaje, Esperanza Arcila creó esta obra para rendir homenaje a quienes construyen sus sueños con dedicación, paso a paso.
Cada pieza es elaborada y pintada completamente a mano, transformando un material noble en una obra llena de personalidad, calidez y significado.
Más que una figura decorativa, Burro representa la perseverancia que convierte los sueños en realidad.








